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La Música Ritual Chamánica en Corea

por Lee Yong-shik


Capítulo 1: Introducción


1.3. Metodología del Estudio


  Mi trabajo de campo se inició en marzo de 1998 y continuó hasta diciembre de 2000. Inicialmente consulté con especialistas de diferentes áreas y observé diferentes rituales chamánicos con el fin de encontrar informantes idóneos para mi estudio. Decidí estudiar con una chamán, Maemuri Mansin y su "familia espiritual" en Incheon.


  Incheon, la segunda ciudad portuaria en Corea, es el segundo hogar para la mayoría de refugiados de Corea del Norte provenientes de la provincia de Hwanghae -ahora en Corea del Norte- debido a la Guerra de Corea. Viven en Incheon, que es cerca a su lugar de origen, esperando poder regresar tan pronto se de la reunificación de las dos Coreas. La razón por la cual los chamanes de Hwanghae se acomodan a su nuevo ambiente es doble: los refugiados de Hwanghae solicitaban los rituales de su lugar de origen; estando involucrados en la pesca, los hombres de mar siempre confrontan una vida dura en el mar y exigían un consuelo inmediato a sus penalidades.


  Hay dos razones por las cuales yo elegí a Maemuri Mansin como mi principal informante. Primero, ella tiene una profunda experiencia ritual; sus canciones son consideradas como "excelente en contexto" (munseo-ga jota) por muchos otros chamanes e incluso por especialistas y críticos culturales (Yi W.S. 1999: 182). Con el fin de invocar a las deidades "apropiadas" en una secuencia especifica, un chamán tiene que narrar el nombre de las deidades en un orden y norma organizadas. Los chamanes describen la forma de la invocación como munseo (documentos); esos munseo se convierten en el criterio para determinar la habilidad ritual del chamán. Segundo, Maemuri Mansin representa el reconocimiento nacional del chamanismo; ella es una asistente del Patrimonio Cultural Intangible número 82b.


  En un esfuerzo por establecer un relación útil con los informantes, vi sus rituales y presentaciones públicas por meses sin documentarme o entrevistarlos. Muchos shamanes quieren evitar ser víctimas de lo que Clifford Geertz (1973: 22) llamó un "laboratorio natural". Yo quería ser aceptado como un miembro de la "familia"; de otra forma no me habría atrevido a hacerles preguntas privadas.


  Me tomó cuatro meses el establecer la confianza necesaria y una relación cercana. Finalmente en julio de 1998 se dio una oportunidad para mi para ser admitido en forma no oficial como miembro de la familia dentro del círculo chamán. Mi informante y otros chamanes de Incheon realizaron dos presentaciones públicas en agosto 2 y 9 (ver Apéndice 2, no. 2 y 3). Dos rituales desaparecidos fueron enteramente reconstruidos a partir de la memoria de chamanes viejos, y los chamanes jóvenes nunca habían ejecutado estos rituales en su vida. Por tanto los rituales requerían de ensayos con el fin de garantizar una ejecución aceptable.


  Me ofrecí voluntariamente para unirme al equipo para ayudar con la preparación de la presentación. Viajé a Incheon casi todos los días durante un mes para revisar el proceso -la preparación de panfletos, implementos, etc- y con frecuencia asistí a los ensayos y los documenté, preparé refrescos e incluso actué en lugar de alguien ausente. Durante esa época comencé a llamar omani ("madre" en dialecto de Hwanghae) a Maemuri Mansin al igual que a otras chamanes ancianas. Esta relación fue establecida no solo debido a mi persistente participación en el proceso, sino también porque las chamanes reconocieron mi sinceridad hacia su arte y debido a mi relación personal con el especialista que inicialmente me presentó a mis informantes.


  Luego de establecer esta relación tan importante, comenzamos a tener conversaciones privadas. Debido a que estoy enseñando en una universidad, yo era llamado con el titulo coreano de seonsaeng (profesor) y se me dio permiso de grabar tanto audio como video, sin necesidad de pedir permiso en ningún momento. Afortunadamente me di cuenta de que podía hacer preguntas delicadas con respecto a sus historias personales, el costo del ritual y otras cosas por el estilo, y de ese forma obtuve informaciones que usualmente no se revelan a los de "afuera".


  Mi material de campo incluye: 1) grabaciones de presentaciones reales, 2) mi diario de campo, 3) entrevistas, y 4) entrevistas de retroalimentación. Las grabaciones tanto de audio como de video son las bases tangibles para mis análisis. Hice la grabación de 23 presentaciones, llevadas a cabo principalmente por Maemuri Mansin en diferentes contextos. Luego, habiendo adquirido conocimiento a través de sus funciones, también grabé a otras chamanes con el fin de hacer comparaciones (ver Apéndice 1). En la mayoría de los casos usé una cámara fija preparada para filmar en gran angular la presentación del chamán y con un micrófono en frente del tambor -el chamán está de frente al tambor en el momento en el que canta- con el fin de grabar la canción del chamán tan claramente como fuera posible al tiempo que escribía sobre el desarrollo de los eventos del ritual en mi diario. El diario de campo incluye mi propio diario, respuestas a mis preguntas periodísticas -qué, cómo, cuándo, por quién, para quién, por qué y el costo- con respecto a cada ritual, lo mismo que mis propias interpretaciones basadas en mis observaciones. Entrevisté a los participantes del ritual a cerca de cuál es el ambiente ideal para una presentación, cómo los chamanes visitantes y los integrantes del público evalúan la presentación, y cuál es el público más apropiado. Los entrevistados incluyen: 1) chamanes, 2) clientes, 3) miembros del público, y 4) otros, tales como los organizadores de presentaciones públicas. Estas entrevistas no fueron basadas en un cuestionario organizado sino que se realizaron espontáneamente. Como estaba grabando y escribiendo mi diario al mismo tiempo, fue difícil llevar a cabo una entrevista formal. Además, muchos de los entrevistados no estuvieron presentes durante la ejecución completa de un ritual; algunos de ellos -especialmente participantes masculinos- dejaron el lugar durante las primeras secciones. Como resultado, tuve poca oportunidad de hablar con ellos. Las entrevistas de retroalimentación (Stone y Stone 1981), el recuento de un evento completo para reconstruir su significado por parte de los chamanes, fueron herramientas útiles para comprender los relatos e interpretaciones del ritual de los chamanes.